Si usted tiene clientes con propiedades en zonas de “mercado residencial tensionado”, es probable que le pregunten sobre la cláusula que permite establecer dos rentas en un contrato de alquiler.
Esta opción surge tras la regulación del alquiler en comunidades autónomas como Cataluña, donde se limitan los precios de alquiler. La cláusula Berlín consiste en fijar una renta principal, conforme a la ley, y una renta subsidiaria de mercado que solo se aplicaría si la normativa es declarada inconstitucional.
La cláusula se originó en Berlín, donde los propietarios buscaban una solución para asegurar sus ingresos ante posibles impugnaciones legales. En España, algunos propietarios han comenzado a usarla, especialmente tras la anulación de la ley catalana en 2022. Sin embargo, su validez es cuestionable, ya que la legislación no contempla la posibilidad de establecer dos rentas.
Recientemente, un juzgado ha validado esta cláusula en un caso concreto, argumentando que ambas partes actuaron de manera voluntaria y transparente en su redacción. Además, el inquilino ya conocía el posible recurso de inconstitucionalidad al momento de firmar el contrato. Aun así, es crucial informar a sus clientes que, aunque este fallo puede sentar un precedente, también existen riesgos legales, ya que otros tribunales podrían emitir fallos diferentes.
La cláusula Berlín puede ser una herramienta útil para los propietarios en zonas tensionadas, pero su inclusión en contratos de alquiler debe ser considerada con precaución, siempre alertando a los clientes sobre la incertidumbre legal que puede acompañarla.